¿Las palabras que usas delatan tu personalidad?

Al parecer, no se puede evitar intentar descifrar la personalidad de otra persona por el lenguaje que usa. Foto: Google

Si casualmente escucha una conversación en el asiento de al lado del autobús, ¿podría describir el tipo de personalidad de quienes hablan solo basándose en las palabras que utilizan y los temas que tratan? Es más, ¿podría adivinar algún rasgo de la personalidad del autor de una historia solo con leerla?

Las pruebas

No todos los hallazgos son sorprendentes. Los que son muy extrovertidos son ruidosos y les gusta hablar mucho más que las personas introvertidas. Las mujeres extrovertidas son más propensas a tener grupos de chats, mientras que los hombres introvertidos se hablan más a sí mismos. Ambos hacen un uso del habla muy distinto.

Hace pocos años, un grupo de investigadores dirigidos por Camiel Beukeboom, en la Universidad VU, Ámsterdam, hizo un estudio sobre 40 voluntarios. En el experimento se les pedía que observaran una foto de diferentes situaciones sociales y describieran en voz alta qué estaba ocurriendo.

Los científicos determinaron que el lenguaje de los extrovertidos era propenso a ser abstracto y "relajado", mientras que los introvertidos se expresaban con términos concretos. En otras palabras, los introvertidos eran más específicos. Los extrovertidos dicen: "Este artículo es excelente". Los introvertidos dicen: "Este artículo es muy informativo".

 

En este sentido, otras investigaciones advierten que los introvertidos tienden a utilizar más artículos al hablar (el, la, un, etc.), con lo cual, por definición, se refieren a objetos o eventos. También son propensos a ser cautelosos al expresarse: utilizan "quizás", "a lo mejor", así como más términos cuantificables, haciendo referencias a números específicos.

Los extrovertidos dicen: "Vamos a comer". Los introvertidos dicen: "Quizás podemos ir por algo de comer".

Psicología de la palabra

La mayoría de los extrovertidos disfruta de una vida acelerada, les gusta beber más, pasar la noche en cualquier lugar y correr más riesgos que los introvertidos. Cada vez que abren la boca, los extrovertidos también están listos para enfrentar riesgos con la precisión, espontaneidad y alcance de lo que dicen. Este vínculo entre la personalidad y el lenguaje también se extiende hasta la palabra escrita.

Rasgos de personalidad

No obstante, el tema no se reduce a extrovertidos versus introvertidos. En 2010, un equipo de psicólogos alemanes realizó un experimento en el que dieron a más de 100 estudiantes cinco palabras como punto de partida para escribir una breve historia.

Las palabras es cuestión eran: "accidente aéreo", "doncella", "fuegos artificiales", "Edad Media" y "supermercado". Los estudiantes más liberales produjeron historias más creativas, mientras los más amables desarrollaron historias con un sentido más social cuando le mostraron las historias a otro grupo de estudiantes y les pidieron que describieran los rasgos de los autores. El resultado fue muy efectivo, al menos en lo relacionado con los liberales y los afables.

Es inevitable

Al parecer, no se puede evitar intentar descifrar la personalidad de otra persona por el lenguaje que usa. Continuamente las personas juzgan a otras incluso por la identidad en el mundo digital. Por ejemplo, aquellos con más números en sus direcciones electrónicas son visto como menos meticulosos.
Al mismo tiempo, pensamos que las direcciones hechas con sentido del humor pertenecen a personas extrovertidas (aunque esto no sea cierto).

Ser conscientes de cuánto se revela es algo fundamental. Es un tanto desconcertante, especialmente para quienes les gusta mantener un perfil en privado. Sin embargo, también ofrece una oportunidad para cambiar la forma como los demás le ven.

En algunas situaciones, como por ejemplo en una entrevista de trabajo o cuando comienza a salir con alguien, es posible adoptar un perfil más atractivo con tan solo cambiar el lenguaje que se emplea. Si ese es su caso, entonces hay un toque maquiavélico en su personalidad.

 

Fuente: Semana